Antes de siquiera tener una idea de lo que queremos hacer en la universidad hay una etapa que nos marca de por vida, por supuesto nos referimos a la escuela secundaria y es que es aquí donde las características de nuestra personalidad se establecen de una manera muy sólida haciéndonos resaltar de entre los demás. También es cierto que operan muchos cambios hasta en el interior de nuestra cabeza, es decir las inseguridades nos abordan y creemos que la familia y hasta los amigos de la niñez sólo están ahí para molestarnos.Realmente es una época complicada para la mayoría.
Pese a lo anterior también vale la pena recordar las cosas positivas y es que durante la secundaria conocemos a esos compañeros que nos seguirán el resto de la vida. Los lazos de amistad pueden llegar a ser tan fuertes que se funden en lo más hondo de nuestro ser y es así como nace el amor. Muchos conocieron a su alma gemela precisamente ahí. Creemos que recordar es volver a vivir y por eso nos pareció oportuno revisar las cosas que todos quisiéramos volver a vivir pero que ahora son parte de nuestro pasado en la secundaria. Algunas provocan mucha nostalgia:
1. Los chismes: No había teléfonos celulares por lo que la forma de enterarse de todo era consultando con los chismosos del salón, esto era muy divertido ya que siempre lo sabían todo
2. Mensajes secretos en el baño: Este lugar fue una especie de diario comunal y todos lo aprovechaban para enviar desesperadas cartas de amor.
3. Revisar las cosas de los adultos: Los chicos eran especialmente hábiles a la hora de hacer esto aunque era frecuente que algún profesor los descubriera viendo material clasificado.
4. Todos los profesores tenían un apodo: La mayor parte del tiempo eran nombres muy graciosos que guardaban una relación muy estrecha con su personalidad. En otras ocasiones resultaban muy ofensivos y resultaba mejor no hacer comentarios al respecto cerca de nuestros padres.
5. Adornar la butaca o mesa: Era válido pegarle toda clase de dibujos y valerse de marcadores para firmar cada parte disponible de la madera.
6. Los talleres de trabajo: Fueron perfectos para adquirir habilidades prácticas al tiempo que se pasaba un buen rato con los amigos. Lo importante aquí era no dejar que el profesor se percatara de que estábamos hablando.
7. Los acordeones aumentaban la adrenalina: El único objetivo era obtener una buena calificación en ese examen sin importar que la profesora nos descubriera en el proceso y le notificara a otros adultos.
8. Las fiestas: Fue aquí donde muchos experimentaron el amor por primero. Obviamente el ambiente estaba dominado por la inocencia, todo iba sobre hacer cosas nuevas.
9. Las peleas: Siempre había una o dos al final de la jornada. Seguro a esa edad la violencia domina los pensamientos de todos.
10. Dibujar sobre la camisa después del último año: Los amigos aprovechan esta oportunidad para dejar mensajes llenos de originalidad y ternura sobre la ropa, en ellos nos desean mucho éxito en el camino que nos falta por recorrer.
Fuente: delamanocontusalud.com
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